El nuevo informe de percepción de la medicina estética realizado por la SEME junto a Sigma Dos, arroja datos interesantes. ¿La gente que se pincha prefiere no contarlo? Sí, entre otras cosas.
Si pensabas –como nosotras- que, habiendo un ranking oficial de retoques estéticos, los neuromoduladores serían el número uno, el top of the tops, spoiler: nadita que ver. Hemos leído el estudio con detalle y sabemos cuál es el inyectable que preferimos los españoles. Que, por cierto, parece que ya no recurrimos tanto a redes sociales para informarnos, lo cual es una buena noticia.
¿La gente se pincha pero no lo cuenta? Efectivamente. Pero éste no es el más revelador de los datos que arroja el nuevo informe de percepción de la Medicina Estética en España que ha llevado a cabo la SEME con Sigma Dos. De hecho, resulta bastante predecible. Los hay mucho más interesantes. Por ejemplo, que la investigación se basa en una muestra de 2.469 personas, casi la mitad de las cuales declara haberse hecho ya un retoque. Conozcamos más detalles.
Por ejemplo, el estudio revela que los tratamientos de medicina estética han alcanzado una penetración masiva: el 46% de la población española ya se ha realizado algún procedimiento y otro 30% se lo plantea. Además, el informe muestra que la percepción social ha cambiado notablemente en los últimos años. Sigue leyendo:
La medicina estética es herramienta de autoestima
El informe clasifica las motivaciones de acceso y concluye que el principal grupo es el de los llamados «reconstructores de autoestima», que representan el 46%. Les siguen quienes buscan acompañar mejor el paso del tiempo (36%). Solo un 4% responde al perfil de «competidores sociales», desmontando la idea de que la presión estética sea el único motor.
Los pacientes están satisfechos pero siguen ocultándolo
Más del 86% de los usuarios asegura estar satisfecho o muy satisfecho con los resultados de sus tratamientos de medicina estética. Sin embargo, persiste cierto estigma social: aproximadamente la mitad de la población cree que puede ser juzgada negativamente si admite que se pincha, lo que provoca que muchos pacientes seleccionen cuidadosamente a quién se lo cuentan.
El btx pierde protagonismo
Aunque sigue siendo popular, la neuromodulación contra las arrugas ya no lidera las demandas en la consulta del médico estético. Solo el 9% lo menciona entre sus tratamientos habituales, frente al 55% que prioriza mejorar textura, hidratación y tono, en una palabra, la calidad de la piel. También muestran mucho éxito los skinboosters con ácido hialurónico, polinucleótidos o exosomas, así como los bioestimuladores de colágeno.
Estos son los tratamientos de medicina estética más demandados, según el informe:
o 55% mejora de la textura, hidratación y tono de la piel
o 23% skinboosters (ácido hialurónico, polinucleótidos, exosomas)
o 15% tratamientos anticelulíticos
o 13% tratamientos para pérdida de peso
o 11% bioestimuladores de colágeno
o 11% tratamientos para la flacidez (HIFU)
o 9% neuromoduladores
o 8% criolipólisis /endolift corporal
o 5% hilos tensores
Que no se note
El documento subraya un cambio importante en los gustos de los pacientes: cada vez con más intención se buscan resultados naturales y discretos. Nada de miradas congelados o caras de almohada. El foco está en mejorar calidad de piel, disparar la luminosidad, mejorar la hidratación y prevenir el envejecimiento, frente a transformaciones visibles o excesivas. El concepto de envejecimiento equilibrado aparece repetidamente en el informe.
Sigue un poco el caos
Uno de los datos que más preocupa a la SEME es el desconocimiento generalizado sobre quién puede realizar tratamientos de medicina estética y en qué tipo de centros deben hacerse. La entidad insiste en la importancia de acudir exclusivamente a médicos estéticos dentro de clínicas autorizadas con sello U.48. Preocupa que, incluso, muchos de los encuestados no distinguen entre medicina estética y cirugía estética.
Adiós a la imagen frívola
Más del 70% de la población ya no asocia los tratamientos de medicina estética con una conducta superficial. Los encuestados consideran que en la consulta del médico estético te pueden ayudar a corregir complejos, mejorar el envejecimiento, aumentar la autoestima y favorecer el bienestar físico y emocional. El informe destaca que ocho de cada diez personas creen que muchos pacientes recurren a la medicina estética para sentirse mejor consigo mismos.
Para terminar, el informe deja claro que la medicina estética solo debe contemplar «las prácticas médicas de pequeño intervencionismo (en las que se emplea anestesia tópica o local y en régimen ambulatorio), técnicas necesarias para la restauración, mantenimiento y promoción de la estética, salud y bienestar». Y no esconde que el 75% de la población es consciente de que estos procedimientos pueden conllevar riesgos médicos. «Esto es un avance muy importante porque cierra la puerta a la banalización de nuestra medicina», ha declarado el Dr. Juan Antonio López, presidente de SEME.
Los jóvenes, vulnerables al intrusismo
El segmento de entre 25 y 30 años aparece como el más expuesto a prácticas inseguras, como acudir a intrusos o centros ilegales. «Los jóvenes priman precio sobre seguridad. Es un perfil de alto riesgo y gran vulnerabilidad que nos preocupa cuando, además, será el que más crezca dentro de nuestros futuros pacientes», señala el Dr. Sergio Fernández, vicepresidente segundo de SEME.
La medicina estética masculina sigue creciendo
El perfil de paciente es cada vez más diverso. Aunque las mujeres representan el 69% de los usuarios, el 31% ya son hombres. El informe también destaca la presencia del colectivo LGTBIQ+, que supone el 19% de los pacientes. La franja más habitual se sitúa entre los 30 y los 64 años y suele coincidir con niveles más altos de estudios y renta.
Las redes sociales influyen… pero menos de lo esperado
Como guinda del pastel a tanto dato, buenas noticias: Las redes sociales funcionan más como escaparate informativo que como elemento decisorio. Esto tiene bastante importancia, habida cuenta de que en redes cualquiera puede hablar de algo que se considera (porque lo es), un acto médico.
Los pacientes siguen confiando sobre todo en el boca-oreja y las recomendaciones personales. Además, el estudio detecta una percepción crítica hacia Instagram o TikTok que todos los que tenemos hijos intuimos: la mitad de la población cree que generan presión sobre la imagen y expectativas irreales sobre los resultados.
Fuente: TELVA, artículo original publicado el 13/06/2026: «Que no se note: la corriente actual en medicina estética se mueve entre la naturalidad y el tabú».
Disponible en: https://www.telva.com/belleza/piel/2026/06/13/6a29145402136e31748b459c.html